Reseña Artística de las Obras: "El Diablo Toca A Mi Puerta" y "Las Palabras En La Arena"
- Taller de Investigación en Arte Teatral.
- 11 jul 2024
- 4 Min. de lectura
Introducción
El miércoles 3 de julio de 2024, a las 7:30 P.M., asistí a una función teatral presentada por la Compañía Universitaria de Teatro de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá en el Teatro La Estación. La función incluyó dos obras: "El Diablo Toca A Mi Puerta", una adaptación de Raúl Reyes de "La Barca Sin Pescador" de Alejandro Casona, y "Las Palabras En La Arena", del autor Antonio Buero Vallejo. A continuación, presento una reseña crítica de ambas obras, evaluando diversos aspectos como la actuación, la dirección, la escenografía y otros detalles relevantes.
Descripción y Análisis
El Diablo Toca A Mi Puerta
La trama se centra en Ricardo Jordán, un exitoso hombre de negocios que, en un momento de desesperación, hace un pacto con un misterioso desconocido que se revela como el diablo. A cambio de recuperar su fortuna perdida, Ricardo acepta matar a un hombre desconocido. Al hacerlo, descubre que la víctima es un humilde pescador de un remoto pueblo. Afectado por la culpa, Ricardo viaja al pueblo del pescador y se involucra en la vida de su viuda y su familia, buscando redención.
Las Palabras En La Arena
Esta obra en un acto, ambientada en un contexto bíblico, gira en torno al episodio de la mujer adúltera y la famosa frase de Jesús: "Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra". La trama sigue a Asaf, quien descubre un complot de infidelidad entre su esposa Noemí y un soldado romano, Marcio.
Actuación y Dirección
El Diablo Toca A Mi Puerta
Bajo la dirección de Raúl Reyes, la obra mostró una excelente utilización del espacio escénico, con movimientos bien coreografiados y una integración del escenario con los pasillos del teatro.
En teatro todos los aspectos son importantes y todas las partes trabajan en pro de que al final todo salga bien. Al final es un gran trabajo en equipo. Sin embargo, en cuanto a la actuación se refiere se trata del actor dando todo lo que preparó, todo lo que ensayo, todo lo que creo para interpretar su papel. Y más que interpretar para mi es defenderlo.
Bajo esa perspectiva, puedo decir que vi a algunos integrantes de la Compañía Universitaria de Teatro, defender su papel en el escenario con su trabajo.
Diego Reyna, estudiante de segundo año, demostró su talento y fuerza escénica. Es de esos actores que te hacen creer todo lo que dicen y viven en escena. Se ve seguro, presente y tiene eso que comúnmente se llama "ángel". Cada palabra y gesto suyo estaba lleno de autenticidad, haciéndonos olvidar que estábamos viendo una actuación. Me declaro fan de su trabajo.
Eduardo Soto, estudiante de tercer año, destacó por su capacidad corporal para interpretar al diablo. Sus escenas con Diego Reyna fueron como un duelo de actuación, llenas de escucha activa y presencia. Su habilidad para moverse y su intensidad en la interpretación del diablo fue impresionante, haciendo que cada aparición suya en escena fuera cautivadora. Ambos actores hicieron un trabajo sobresaliente, defendiendo sus personajes con convicción.
Juan Borja, aunque tuvo un papel con menor participación en la historia, como mayordomo, supo diferenciarlo de trabajos anteriores y lo defendió bien. Sin embargo, me gustaría verlo en otro tipo de papel en futuros proyectos para ver su versatilidad.
Lair Rodríguez, Carlos Basto y Ronald Rodríguez, interpretando al banquero y sus consejeros, mostraron coordinación y fuerza escénica. Sus entradas y salidas fueron precisas, aunque deben tener más cuidado para no taparse entre ellos en el escenario. Esto es un aspecto básico que no puede pasarse por alto.
Sharmaine Ramos, en el papel de la abuela, mostró una excelente dicción y presencia escénica. Sin embargo, sus cambios emocionales tras la muerte de su yerno fueron abruptos y poco verosímiles, lo que me confundió en la interpretación de la historia. La comedia que intentó introducir se sintió fuera de lugar en un momento tan crucial de la trama.
Michael Andrión, como el Tío Marco, mostró un buen manejo del escenario, aunque su sombrero proyectaba sombra en su rostro. Este detalle, aunque menor, afectó su visibilidad y conexión con el público. Layla Jiménez, como Frida, hizo una actuación natural y orgánica. Natasha Agrazal, como Enriqueta, manejó bien su personaje de novia interesada en el dinero. Angelina Solís, como Estela, necesita trabajar en matizar sus diálogos. La falta de matices hizo que perdiera impacto y atención del público.
Las Palabras En La Arena
Esta obra más corta contó con las actuaciones de Hannah Galimore, Wilcaris Zambrano, Aarón Rodríguez, Josías Pérez, Miguel Bordones, Kenneth Díaz y Joshua Guillén. Aarón es uno de los estudiantes que más veo probando suerte afuera de la universidad en el mundo profesional, lo que da experiencia y se nota en escena. Joshua, por su parte, mostró una notable mejora en su dicción, vital para actuar.
Sin embargo, en comparación con la primera obra, esta presentación careció de la misma seguridad y cohesión, lo que podría atribuirse a una falta de ensayos. La inseguridad en el escenario fue evidente en varios momentos, lo que afectó la fluidez de la obra. Además, hubo algunos problemas de iluminación que no ocurrieron en la primera obra, lo cual pudo haber afectado la seguridad de los actores en el escenario.
Escenografía y Vestuario
La escenografía utilizó una cámara negra con elementos sencillos pero efectivos para establecer los distintos lugares de cada obra. El equipo de backstage hizo un excelente trabajo en las transiciones de "El Diablo Toca A Mi Puerta". Los vestuarios fueron cuidadosamente seleccionados, ayudando a transportar al público a los distintos ambientes de las obras. En "El Diablo Toca A Mi Puerta", los vestuarios lograron reflejar un pueblo pesquero de un lugar frío. En "Las Palabras En La Arena", los vestuarios de época fueron bien logrados, pese a las limitaciones presupuestarias.
Conclusión
La Compañía Universitaria de Teatro, bajo la dirección de Raúl Reyes y la profesora Yamileth Acosta Córdoba, demostró una vez más su capacidad para superar limitaciones presupuestarias y presentar trabajos dignos. La actuación de Diego Reyna y Eduardo Soto en "El Diablo Toca A Mi Puerta" fue particularmente destacada, así como el esfuerzo del elenco en "Las Palabras En La Arena" a pesar de algunos inconvenientes técnicos.
Autor:
Hugo Víctor Rodríguez
Actor
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