
Reseña de las obras teatrales presentadas por la CUT 2024
- Taller de Investigación en Arte Teatral.
- 10 jul 2024
- 4 Min. de lectura
Título de las obras:
“Él diablo toca mi puerta”
“Las palabras en la arena”
Fecha y lugar de la presentaciones:
2, 3, 4 y 5 de Julio del 2024, Teatro la Estación.
Ambas obras de teatro fueron dirigidas por los encargados de la compañía universitaria de teatro de Panamá por el Director y Profesor encargado Raúl Reyes, como Asistente de Dirección la profesora Yamileth Acosta y cómo producción la profesora Mirna Martínez.
En cuanto a la obra “el diablo toca mi puerta”
es una obra teatral que te sumerge al cuestionamiento y comportamiento humano, en donde nos tocan temas morales y religiosos, nos muestra este conflicto naturalmente humano entre el “bien y el mal” resaltando temas de arrepentimiento, redención y sobre todo la tentación.
Los actores principales: Diego Reyna y Eduardo Soto.
Por otro lado la obra “las palabras en la arena” nos toca temas de represión y censura en donde se ven reflejado en la verdad y los secretos ocultos y a su vez, esto se puede ver proyectado en miedo y tensión.
Los actores principales: Aarón Rodríguez y Wilcaris.
“El Diablo toca mi puerta” es una obra teatral que se destaca por una producción de su dirección, actuaciones y diseño técnico muy consolidado, en donde desafortunadamente no se logro percibir.
Habían ciertos baches en diferentes áreas, para empezar se reflejaba poco trabajo corporal en distintos personajes, cómo también personajes repetidos, teniendo el mismo margen, sin nada fresco o innovador que ofrecer, la falta de matices era descomunal, no obstante, cómo ventaja para mí, conozco a la gran mayoría de los actores, por lo que no me fue difícil observar a algunos de sus actores siendo ellos mismos y no el personaje, teniendo sus propias manías, muletillas y expresión corporal.
La expresión verbal, en ciertos actores fallaba, de distintas maneras, algunos no proyectaban lo suficientemente, otros en vez de proyectar, gritaban, otros simplemente se enredaban al hablar u otros se mostraban inseguros, lo cuál es entendible, ya que para muchos era su primera vez, arriba de un escenario, sin embargo, esto provocaba menos fuerza en sus distintas escenas, perjudicando el trabajo final.
Por otra parte quiero felicitar el trabajo actoral que presentaron estos diferentes actores:
Excelente trabajo Diego Reyna, presentó un trabajo gestual, corporal y vocal, muy provechoso, fue un personaje que me lograba transmitir este conflicto moral que tenemos los seres humanos y los diferentes obstáculos que podemos llegar a tener con las elecciones que tomamos.
El trabajo de Lair Rodríguez fue bastante enriquecedor, nuevamente como ventaja, ya he observado con anterioridad los distintos trabajos de este actor y a mi juicio, este personaje le salió orgánico, vi algo nunca antes visto, logré percibir cómo disfrutaba estar en escena, cómo vivía cada instante que se expresaba y cómo jugaba con esa gestualidad y expresión verbal muy eminente, personalmente fue un trabajo bastante fresco y orgánico.
El trabajo actoral de Eduardo Soto, fue para aplaudir en alto, un trabajo esquícito y enriquecedor, sin duda alguna en cada escena, solo esperaba, la llegada del Diablo.
Su expresión corporal y verbal es de reconocer y de envidiar, un trabajo bastante limpio e impecable, sin duda alguna, logró sacar al personaje a flote, con ese picor y carisma que deja atrapado a todo un público presente.
Por el contrario el trabajo que se presento en la obra de “Las palabras en la arena” fue perjuicioso, sentí que no había masticado la obra y en tres segundos, me hicieron tragar la obra completa, a mi criterio, todo sucedió bastante rápido, asimismo, fue la obra donde mayor error técnico obtuvo.
El trabajo verbal que se alcanzó fue bajo, en este caso solo puedo destacar la expresión verbal de los estudiantes de III año y a su vez, el trabajo de la actriz Hanna.
En mi opinión, la segunda obra estuvo de más, hubiese sido ideal, haber trabajado a la perfección la primera obra, ya que el tiempo que esta requiere es suficiente.
En temas de actuación, bajo mi poca experiencia dirigiendo, a mi cómo público, me hubiese encantado ver diversos juegos en el texto, por supuesto, que lo correcto es seguir un guion pero, lo que lo vuelve más orgánico y rico son estas actuaciones, en donde los diálogos van más allá de seguir o memorizar las líneas del libreto, es este juego constante de la exploración y de que “más” puedo sacar de esto, volviéndolo más interesante.
Por el contrario el trabajo técnico, que hubo, fue desorganizado, no había un control total de ello o por lo menos fue así, en los primeros días, lo cual es comprensible pero, a mi juicio me hubiese encantado, escuchar otro tipo de diseño de sonido en ciertas escenas, ya que esto lo hubiese enriquecido aún más, de igual manera me hubiese encantado escuchar una música de sala, ya establecida, en donde el anuncio de Spotify nunca hubiese salido a relucir y ver menos errores de luces.
De igual manera el trabajo que se manejaba en backstage fue duro y denso, me encontré con un grupo de estudiantes que si tenían ganas de que todo saliera lo mejor posible pero teniendo en su contra la poca paciencia y apoyo entre ellos mismos, en reiteradas ocaciones, había que calmar a ciertos integrantes por miedo a que se formará un caos, y por más que fuesen estudiantes con poca experiencia, estos errores, deberían ser nulos, ya que el backstage es el soporte y los encargados de mantener el control, y si ellos mismos, no logran mantenerse controlados, lo que se puede desatar es la pésima organización, perjudicando a todo un elenco.
En cuanto a la escenografía, reconozco que bajo el poco presupuesto adquirido, supieron resolver y crear una buena atmósfera, aún que claro está, que hubiese deseado más.
Para concluir, a pesar de los errores que se presentaron, en las distintas obras, debo admitir que el compromiso y entrega que hubo con todo el elenco fue colosal, muchos de estas fallas, ni si quiera, fueron responsabilidad del elenco, fueron diversos temas que salieron a colación y que estaban fuera de su alcance, asimismo, fuera maravilloso presentar más apoyo, para la cultura panameña, ya que, si queremos ver teatro de alta gama, entonces debemos esforzamos, trabajar y ayudar para que eso suceda, si no, nunca habrá avances o cambios.
Autor: Nicole Victoria
Presentado por: Taller de investigación Teatral.
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