EL PERSONAJE DE "JUAN" EN LA OBRA EL DIABLO TOCA A MI PUERTA
- Taller de Investigación en Arte Teatral.
- 12 jul 2024
- 5 Min. de lectura
La Compañía Universitaria de Teatro de la Facultad de Bellas Arte, presento "El Diablo Toca Mi Puerta" una adaptación hecha por el profesor y director Raúl Reyes basada en la Obra La Barca Sin Pescador de Alejandro Casona, la cual se presentó los dias, 2, 3, 4 y 5 de julio en el Teatro la Estación, a las 7pm. En dicha adaptación tuve el honor de actuar, el cual era yo quien le daba vida al personaje de “Juan” la obra tiene como sinopsis lo siguiente, “Ricardo Jordán, propietario de una de las empresas navieras más importantes del mundo, pierde toda su fortuna. La única solución que le queda es pactar con el diablo para recuperar el dinero perdido, pero a cambio tiene que matar a un hombre, aunque sólo con el pensamiento.”
La obra trataba de Ricardo Jordán, un hombre rico que por ganas de obtener mas dinero decide hacer un tato con el Diablo, donde este le daría un contrato el cual decía que Ricardo se competía a matar a Peter Anderson, un hombre “solo que vivía en las montañas de las Islas Feroe” lo mataría solo con el pensamiento, sin necesidad de tocarlo. Ricardo al ver que sonaba fácil y que solo debía firmar, lo acepta, cuando llega el momento de ver morir a Peter, Ricardo logra ver y escuchar la voz de Stella, la mujer de Peter, Ricardo se asusta y se arrepiente porque el Diablo nunca le menciono que Peter tenia familia, pero ya todo estaba hecho, Ricardo había firmado y el Diablo estaba feliz. Todas las noches lo mataba la consciencia y el saber que había dejado a una mujer viuda, por lo cual emprende un viaje hasta las Islas Feroe, para pedirle perdón a Stella, y poder vivir en paz, pero aquel viaje será el motivo por el cual Ricardo decida quedarse y formar una vida con aquella mujer viuda.
Para la construcción de mi personaje, “Juan – mayordomo de Ricardo Jordán” me fue compleja debido a que ya he interpretado otros mayordomos en las funciones pasadas de la CUT, pero también me ayudo en otras cosas como saber cuáles son las características generales de este personaje prototípico, posturas, gestos, corporalidad y ritmo. Sin embargo, cada personaje es diferente, Juan era un hombre con un ritmo lento, no había mucho por qué preocuparse, la casa estaba en perfectas condiciones, había el dinero suficiente para pagarles a todos los empleados y para que todo estuviera excelente. Juan más que un mayordomo, era la mano derecha de Ricardo Jordán, su amigo y consejero, por eso tenía la suficiente confianza de darle una palmada o recriminarle que no está haciendo las cosa bien, la mayor preocupación para Juan era el bienestar de Ricardo, era el quien mantenía a todos y todo, pero a el cual le gustaba beber mucho, y estaba teniendo alucinaciones por causa del alcohol y las acusaciones que le hacían.
En base a la dirección, el director usa una técnica la cual no es de mi agrado, consiste en decirle al actor que no lleva propuestas, el como debe actuar, todo muy marcado sin generar estímulos o impulsos en los actores, creando así una obra muy mecánica casi aburrida. Pero quienes llevamos propuestas y nos salimos de la norma sin dejar por fuera las convenciones y objetivos del director, podemos crear escenas un poco más interesantes.
Los diseños de iluminación y sonido estuvieron mal cada día de función, un día un poco mejor que el anterior, consecuencia de no haber tenido ensayos, general y técnico como se debe en una producción, los cues salían antes o después, surgían apagones de la nada, los sonidos no salían en la escena o momento adecuado lo cual generaba confusión y risas en el público, cuando el objetico de la escena era generar tensión, el diseño de iluminación fue muy básico, en su mayoría con luces generales, se improvisaba en cada función algo nuevo, incorporando o añadiendo cosas en la escena. La escenografía fue algo sencilla, la cual complica que el actor pueda estar un poco mas suelto o interactuar con ella en el escenario, me hubiera gustado contar con un poco más de escenografía y más utilera. Maquillaje y el vestuario fue una de las cosas que me lograron agradar más, pero pasaba exactamente lo mismo que las cosas técnicas, se incorporaban cosas que a simple vista se podían notar como (pegarle cinta negra al actor en los pies para demostrar que son cordones, usar un cuchillo que platicos que se doblaba, etc) etas cosas pueden hacer quedar al actor, producción y compañía como mediocres. El equipo de backstage logro hacer un buen trabajo a pesar de las condiciones y recursos, pero al igual que todas las otras áreas, se mantenía el ritmo la consigna de improvisar en el momento en cada función, consecuencia de no tener una buena comunicación.
No recomendaría la obra, a quienes tengan conocimientos básicos de producción, actuación o dirección debido a que todas las fallas son explicitas y nos haría quedar en ridículo, pero a quienes no tengan idea de estos criterios, se las recomendaría, hay escenas graciosas y llamativas que pueden entretenerlos.
Ya de forma personal, no es una de los mayores trabajos que haya hecho, la producción fue sumamente desordenada, casi nadie le ponía la atención necesaria al proyecto, cada uno mantenía un ritmo y enfoque diferente. La falta de profesionalismo se veía desde el día de los ensayos, donde los actores no asistían por temas “académicos o persónales” los cuales no eran lo sumamente relevantes para faltar, cada día de ensaño era trabajar con las uñas. La producción no creo espacio para ensayos técnicos ni generales adecuados, antes de los dias de función, no se generó una campaña de promoción de la obra en las redes sociales con tiempo, no ofrecieron durante las funciones un refrigerio para los miembros de la compañía, los cuales no reciben nada a cambio por sus participaciones, ni alimentación, viáticos, reconocimientos en las materias, exoneraciones o un pago. Considero que se debe recompensar el trabajo y esfuerzo de los Universitarios (de alguna forma) y de cada quien que aporte su tiempo y talento, soy consiente que muchas de estas variantes no pueden ser modificadas por la misma producción o director, y que compete a un tema más burocrático, pero también soy consciente que excusarnos en estos temas nos hace estancarnos, e invito a la producción y directores a crear nuevas normas que beneficien el trabajo y funcionamiento de la CUT, ya que somos los que salimos a dar la cara por la Escuela de Teatro, y tener este tipo de acontecimientos, nos hace quedar en ridículo y cero profesionales.
Todo esto dicho desde el respeto y el cariño que le tengo a cada uno de los integrantes de la CUT, ya que conozco el esfuerzo y amor que cada uno incorporo.
Juan Borja
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